miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un poco de ConCiencia nacional...

En el marco del Programa de Comunicación Pública de la Ciencia del Ministerio de Ciencia provincial estuvo en Córdoba el decano de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín, doctor en Física e historiador de la ciencia del Conicet, Diego Hurtado. En su paso por Córdoba, el científico del Conicet fue entrevistado por el diario La Voz del Interior y habló, entre otras cosas, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Innovación Productiva creado a fines de 2007, de la ciencia en Argentina y de los fondos actuales para investigación.
En relación al recientemente creado Ministerio de Ciencia dijo "No hay una política científica clara. En este momento, el ministro (Lino Barañao) se apoya en grupos cercanos. El corporativismo es la tendencia de la política científica nacional". Cuando se le preguntó si algo había cambiado en el sistema científico argentino tras la creación del Ministerio respondió "La intención de que haya un Ministerio es darle relevancia política a la ciencia y la tecnología... pero muchas cosas no han cambiado todavía. La comunidad científica está esperando un nuevo direccionamiento. Señales claras.". Pero, ¿qué señales? "Falta la voz del ministro Barañao en los medios para que cuente cuáles son los lineamientos y las medidas...La segunda señal es tener una propuesta política científica de mediano y largo plazo. Esto no significa simplemente marcar líneas prioritarias amplias como nanotecnología, biotecnología, agroindustria, desarrollo social, como figuran en el Plan Bicentenario. Eso es un primer paso, pero, ¿qué vamos a desarrollar de la nanotecnología? ¿Por qué a Argentina le conviene la nanotecnología?¿Puede resolver los problemas del país?".
Con respecto a la comunidad científica argentina, Hurtado dijo "La historia muestra que la comunidad científica es incapaz de organizarse como actor político, porque tienen hábitos corporativos. Negocian con el gobierno de a pequeños grupos y sobre sus propios problemas.". Y en relación al aparente período de bonanza que vivimos hoy en cuanto a fondos destinados a investigación, opinó "Ocurre que estamos en un período de bonanza económica, aunque parece que se está acabando. Pero, habría que preguntarse por qué hay que financiar la ciencia argentina con préstamos internacionales como ocurre actualmente. Por más que duela decirlo, la ciencia argentina es dependiente... Y cuando se recibe dinero de un organismo o fundación internacional, las agendas de investigación son puestas por los países del primer mundo...". Finalmente dijo "...hay que dejar de pensar en el panorama internacional de la ciencia y comenzar a regionalizarla localmente y apuntar a las Pyme. Ya sabemos que las multinacionales no van a incorporar tecnología local".
Habrá, entonces, que esperar (o exigir) políticas más claras desde el Ministerio de Ciencia y tomar mayor conciencia nacional como estudiantes, profesores, científicos y actores sociales.

Fuente: Diario La Voz del Interior. "Entrevista a Diego Hurtado, historiador de la ciencia 'No hay una política científica nacional clara'".Domingo 26 de octubre de 2008. Córdoba, Argentina.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Nanosatélite made in Córdoba

Científicos de los departamentos de Aeronáutica y Electrónica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, junto a especialistas del Instituto Universitario Aeronáutico (IUA), diseñaron conceptualmente un satélite de dimensiones reducidas e ínfimo peso capaz de soportar, durante su lanzamiento, 10.000 veces la aceleración de la gravedad.
El proyecto comenzó cuando los ingenieros cordobeses fueron invitados por el Instituto Alemán de Investigación Aeroespacial -Deutschen Zentrums für Luft und Raumfahrt- a participar en una iniciativa inédita: poner en órbita pequeños satélites mediante una catapulta que utilice un impulso electromagnético, en lugar de una explosión química, para elevarlos hasta los 500 kilómetros de altura.
El nanosatélite concebido por los científicos cordobeses no superará los cinco kilogramos y posee forma de prisma octogonal, un largo de 25 centímetros y un diámetro de 12 centímetros.En su interior habrá siete equipos electrónicos independientes entre sí, pero conectados por un bus de datos, similar a la conexión USB de un pendrive. Una vez en órbita, estará sujeto a temperaturas mayores de 50ºC cuando esté expuesto al sol e inferiores a los 40ºC bajo cero cuando quede oculto tras la Tierra. Además, deberá operar en el vacío absoluto, sin aire para enfriarlo ni calentarlo.

El nanosatélite cordobés poseerá una "cofia", una cubierta extremadamente resistente, para poder soportar la terrible presión de 10.000 G que generará la aceleración a la que será lanzado (deberá pasar de cero a 7.000 metros por segundo en 0,06 segundos), presión equivalente a un camión semirremolque, pero no apoyado sobre él, sino arrojado repentinamente para generar un golpe brusco, lo que duplica el esfuerzo que deberá resistir.
La misión del nanosatélite será la recolección de datos de estaciones hidrometeorológicas de Argentina y se prevé que para fines de este año se tendrá un modelo de ensayos y que para 2009 se podría realizar pruebas con un equipo real en Europa que, sin llevar el satélite a órbita, posibilite analizar las aceleraciones.
Este proyecto posee financiamiento de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC, y del Proyecto de Mejoramiento de la Enseñanza en Ingeniería (PROMEI) desde el año 2006 y el grupo está codirigido por Eduardo Zapico (docente de la UNC) y Luis Murgio e integrado por Luis Aguirre, Gustavo Torresán, Roberto Garay, Hugo Pasini, Oscar Puigdellibol, Juan Sánchez Goldar y Leandro González de Cecco, entre otros.
Fuente: Hoy la Universidad (La Voz del Interior)."Diseñan un nanosatélite ultra resistente de sólo cinco kilos".Domingo 14 de septiembre de 2008.