sábado, 22 de noviembre de 2008

Papers: ¿por qué?, ¿para qué?

Hoy en día podemos decir que la ciencia es una actividad pública (aunque no siempre y no en todos los ámbitos), pero esto no siempre fue así. Anteriormente la ciencia era una práctica privada y los descubrimientos científicos casi nunca eran de conocimiento público. Esto comenzó a revertirse a partir del siglo XVII, cuando fue creada, en Inglaterra, la Royal Society por un grupo de científicos entre los que se cuenta a Isaac Newton. La Royal Society fue una de las primeras instituciones en donde se radicaron algunos científicos de la época. De allí en adelante, comenzó la progresiva transformación de la ciencia de una actividad privada a una pública.
¿Pero cómo es posible que la ciencia sea una actividad pública? Para que esto sea posible es necesario que los científicos hagan públicos sus conocimientos y ,de hecho, hoy en día están practicamente obligados a hacerlo. Así llegamos al paper, y al porque de su existencia.
Los papers o artículos científicos son instrumentos retóricos, piezas discursivas destinadas a convencer, que son publicados para dar a conocer el resultado de una investigación, los avances en el conocimiento de las ciencias. Destinados a convencer a la comunidad científica y (más aún) a la sociedad de lo importante que es la investigación que hemos desarrollado y los descubrimientos que hemos hecho.
Pero así como en un paper un científico vuelca con orgullo todos sus buenos descubrimientos y sus logros, también oculta todas sus peripecias y todos los inconvenientes que ha tenido en la realización de su trabajo, pues la investigación debe aparecer impecable a los ojos de todos y en especial al ojo crítico de otros científicos. Esto es porque el paper no sólo está destinado a "hacer públicos los descubrimientos científicos", sino que es empleado por los científicos para "legitimarse", para ganar prestigio y poder así acceder a mejores recursos para sus investigaciones.
Por lo tanto, podemos concluir ahora que los papers no "son" la CIENCIA ni LA VERDAD. Simplemente son herramientas sumamente útiles a la hora de mostrar al mundo los resultados que un científico o grupo de científicos a obtenido de su trabajo, para ser reconocidos y para que el conocimiento pueda llegar a todos, un derecho del hombre que muchas veces no es una realidad.